Scout, siempre Scout.


En el 2006, mientras estaba en 4to medio en el colegio Santo Domingo de los PP. Dominicos, yo ingresé a esta agrupación mundial. Unos amigos me dijeron que entrara, porque ellos me veían participar activamente como monitora de campamentos que organiza el colegio desde 6to a 8vo básico. Fue en esas andanzas donde me di cuenta que AMO ACAMPAR.

Ser scout me ha servido de mucho. He aprendido a valorar mucho más a las personas y a quienes me rodean, a ver no sólo diferencias con esas personas que demasiado bien no me caen, sino que encontrar esos puntos en común.

Aprendí también lo que realmente significa la palabra "tolerancia", "paciencia" y reforzar, por supuesto, lo que es realmente la amistad.

Muchas veces he sido centro de burla, no por ser yo ni mucho menos, sino porque un scout siempre será para quienes no lo son "un niño vestido de hueón mandado por otro hueón".

Pero para mi no, para mi es ser mejor persona cada día, valorar más mi alrededor y por supuesto aprender de cada detalle que me entregue la vida día a día.

Por qué les cuento todo esto. Hoy tenía una prueba, en el ramo de Expresión Oral y Corporal. Esta clase me ha costado un montón, porque he tenido que dejar de lado ese lado estructurado que tengo y ser un tanto más espontánea y aprender a improvisar.

Hoy, fue uno de esos días. No tenía idea que hacer. La idea era hacer la "presentación de un programa de un tema cualquiera escogido por nosotros a nuestro gusto". ¿Qué hacía entonces?...

Sin pensarlo demasiado pensé: "Algo Scout..."

Simple. A pesar de que moría de vergüenza haciendo un casi monólogo y presentación de mis capacidades scultivas, pero me salvó la nota. Dominaba completamente el tema y yo me sentía tan segura con mi camisa y mi pañolín, que en ese momento de improvisación sólo fluí.

Lo mejor de todo, y de lo cual me siento más orgullosa fue decir la frase que ha marcado mis pocos, pero no por eso menos intensos, años en el movimiento.

"Una noche en campamento, cien años de amistad".

Orgullosa de ser quién soy, entrego lo que se de la mejor manera que puedo.

Una vez scout, siempre scout.

¿Cuál es la mejor cura a todos los males?



Es tan difícil encontrar la solución a los problemas, es tan complicado sentarse pensar cómo, cuándo, dónde, con qué sistema, estará bien así?, no, no no, mejor asá.

Pero, hay una sola cuestión que siempre, SIEMPRE Y SIN NADIE QUE ME REPROCHE funciona.

Reír.

No sonreír, no escuchar un chiste fome, no apuntar con el dedo mientras ridiculizas a alguien, no...

Reír a carcajadas. Ataque de risa que retumbe en tus oídos, en las paredes, que rebote tanto que no puedas parar, porque entre más escuchas peor se vuelve. Reír hasta sentir que te haces pipí ahí mismo, reír tanto que lloras de felicidad, reír tanto que la cara duele y la guata también, y quieres parar, pero no puedes porque el sólo hecho de intentarlo te da más risa.

¿Qué causó tanta risa hoy? Se preguntarán.

Lo más sano que puede causar la propia risa son los defectos, los propios defectos. Mis defectos.

En 10 minutos con la Caro, mi mejor amiga, me hizo reír más que nadie en meses. Hablamos de todas esas cosas ridículas (todo por una anécdota que no vale la pena contar aquí), de esas "no, no puedes ser así, que terrible" que tenemos, de aquellas cosas que nos avergüenzan profundamente, pero ¿y qué?. Esas cosas que siempre "pasan piola" pero que uno sabe que están.

Que tontera. Que ridículo amargarse por eso.

pd1. Ríete, Natalia. Sigue riendo.
pd2. A ver si así haces reír a los demás.

Lunes otra vez



El fin de semana fue increíble.

No sólo porque por fin terminé A Sangre Fría (un excelente libro, por cierto), sino porque salí con mis amigas a bailar.

Lo cual, a pesar de no haber pinchado con nadie, ninguno que me llamara la atención. Me dediqué toda la noche, junto con unas amigas, a que el DJ (Dj Santo, que se presentaba en sala 019 el sábado que pasó) nos coquetiara y viceversa toda la noche.

No era con ninguna intención seria, sino sólo bailarle al tipo que ponía la música, por tanto, si queríamos cambio de canción era cosa de pedirlo y ya.

Por otra parte él se dedicó a subirme el autoestima, por ponerme la luz cuando bailaba, por aplaudir, por bailarnos, por mirarme, por moverme la cabeza negativamente cuando me sacaban a bailar y hacer "no" con su dedo, en fin, muchas cosas divertidas.

Claramente no significaban nada, ni esperaba que significaran pero pucha que lo pasamos bien. Aunque debo admitir que pensé en pedirle el teléfono, pero ¿para qué? Siempre digna en mis límites.

Por otro lado sigo en estado de sobriedad. Invicta. No me resfrié, no perdí ningún chaleco, plata, carnet ni dignidad y la semana la pretendo vivir llena de energía. Excepto porque me tomé el lunes feriado. (Ups)

Voy al endocrinólogo las primeras semanas de julio, después de ir al dentista. Me hice almuerzo para mañana, así no me tiento con un completo italiano gigante (que rico) y ya pedí el 3er libro prestado que tengo que tener leído para Ética de aquí al jueves.

Queda tan poco para el fin de semestre que eso me pone demasiado feliz. Tengo carretes de aquí hasta fin de mes los fines de semana y tengo que asistir a todos. Volví a las pistas, y ya no las voy a dejar más. Creo que puedo equilibrar mis deberes como estudiante, como amiga, como Natalia y como mina.

Por lo mismo, dada la nueva página de mi libro en blanco, tengo que llenarla de lo más importante, el amor.

Sí, me hace falta alguien en quién pensar, en serio, alguien con quién salir, reírme y a quién abrazar. Me siento lista para empezar de nuevo.

Pd1. Estudiar en la semana. De verdad.
Pd2. Equilibrar mis deberes.
Pd3. Buscar, encontrar, conquistar.

Nota: DJ Santo me dejó el autoestima, donde siempre debió estar.

¿Cómo voy?



Tenía hartas metas para esta semana. Ya estamos a miércoles y honestamente voy como una tortuga.

Por lo menos hoy abrí el libro, leí hasta la página 30, me faltan sólo 360 más... También fui al gimnasio, pero llegué a mi casa muerta de hambre, no digamos que me hice un chacarero (aunque si me lo ofrecían me lo comía con gusto), pero se me pasó la mano con el postre. Aunque por otro lado, he ido a clases, vamos bien.

Con respecto al último punto del post anterior, ¡voy lo mejor que puedo!. Les cuento.

Un amigo de la U, Tomás, mas chico que yo, tiene 18 y tenemos el ramo Ética y tratamientos periodísticos juntos, el otro día me pidió que lo acompañara junto con Nico, otro amigo, a comprarse algo para comer. Estábamos ahí y a mi no me podía faltar el:

Yo: UUUUUh que rico, me comería todo eso (refiriéndome a los pasteles y cosas dulces y ricas que vende la Tía de Ciencias)
Tomás: ¿Quieren algo?

Yo, obviamente no iba a rechazar una proposición como esa, así que con un tono de "bueno ya" igual dije:

Yo: No, no te preocupí...
Tomás: Pero en serio, ¿quieren algo?
Yo: Un chocolate!

Me compró un Capri de ¡¡¡¡trufa!!!! (El que más me gusta, después le sigue el de frutilla). Compró tres, uno para mi y los otros los repartí entre los que llegaron, y me lo engullí. Tomás me alcanzó a pedir un pedazo antes que lo terminara entero y pensé.

... Tengo que darle las gracias...

Me acerqué a él y me estiré un poco para darle un tierno beso en la mejilla.

Sí sé que no es TANTO pero ¡OIGAN! me cuesta demasiado hacer ese tipo de actos cariñosos (De hecho, eso me hace pensar que echo tanto de menos a mi mejor amigo, que para coincidencia también se llama Tomás y era al único que abrazaba todos los días cuando iba en el colegio).

Bueno, no puedo negar que me dio demasiado nervio, sobretodo porque no puedo dejar de lado el hecho de que Tomás es el prototipo de "Niño bonito" del curso, eso hacía más difíciles las cosas... o más fáciles, no sé, depende del punto de vista.

Ahí voy, más cariñosa por la vida.

pd1 Me gustó ser así. Debería ser aún más efusiva.

Ordenándome


Lunes otra vez.

Evaluemos mi semana pasada:
1. Fue floja, como todas...
2. Intenté hacer dieta, pero el "intento" no evito que comiera papas fritas ayer... No, no me siento culpable, estaban ricas.
3. Vi a mis amigas, salir de mi casa es un avance.
4. No he caído en la tentación, creo que es una causa perdida.
5. Tengo hora al dentista.
6. Mi mamá confía en mi.

Bastante buena.

Hoy, para ser un horrendo lunes, lo hice lo más productivo que pude.
Hice un regalo de bienvenida a la Fran, una amiga de la U, que llegaba de EEUU. Además fui a la U, socialicé y entré a todas las clases, un gran avance.
Llegué a almorzar a mi casa, fui al jumbo, le compré materiales a mi hermana, un regalo a Lars, también de la U, que está de cumpleaños mañana. Mi última compra fue un libro que tengo que leer para "Ética y tratamientos periodísticos": A Sangre Fría, de Truman Capote. Llegué a mi casa, vi tele, me conecté a terminar un trabajo con mis amigas y ahora estoy evaluando el día para irme al tuto pronto.

Para la semana:
1. Ver el partido de Chile el miércoles
2. Tener leído A Sangre Fría para el jueves
3. Seguir con la dieta
4. Ir al gimnacio mañana martes y otro día más a la semana. El jueves en la mañana.
5. Seguir preocupada de mi, no dejarme estar.
6. Pedir la hora al endocrinólogo. PRONTO! URGENTE!
7. Salir este fin de semana
8. No faltar a Scout el sábado (Ahora me pagan)

... y la última, la razón por la que quice escribir hoy.

9. Demostrar el cariño. Dejar de ser un cubo de hielo.

Tirar pa' Arriba


Llevaba dos semanas sin ver a mis amigas del colegio, normalmente no extraño a la gente, pero hace unos días atrás soñé que me juntaba con ellas; entonces, no sentía que las echara de menos, pero me pesaba en la conciencia.

Estaba durmiendo siesta cuando me llama la Caro, mi mejor mejor amiga.

- Es urgente!!!! - Haciendo alusión a mi estado en MSN "Siesta, al cel si es URGENTE"
- ¿Qué pasa?
- Tú y todas vamos a juntarnos y veremos tu aro!!!
- Aaaaa... pero es que venían mis amigas de la U pa´ la casa...
- aaaamm...Ya muérete.
- Pero, qué había?
- Nada, juntarnos.

Dieron las 9 de la noche, recién me venía despertando. No había visto el partido de Chile (tampoco vi el del Feña el otro día, sólo lo escuché mientras dormitaba). Mis amigas de la U claramente ya no iban a venir (lo comprobé con un mail que leí más tarde).

¡SOY UN ASCO! Me dije.

A MSN entonces, para variar no había nada que realmente valiera la pena, pero tenía que salir, por mi salud mental y física. Además que andar con buenas vibras es para sacarlas a la calle y tirárselas a mis amigas, que pucha que tiran para abajo algunas...

Al final.

- Mamá, voy donde la Consue
- ¿A qué?...
- A nada... Pero tengo que ir en auto, porque ellas van a salir y yo no quiero esperar a que me pongan en una lista. (Arriesgaba a quedarme afuera cagá de frío... no estaba para enfrentar adversidad con este clima)
- Pero... NOOOO ¿por qué? - No tenía excusas - No puedes tomar!
- Mamá no tomo hace dos meses - Cosa totalmente cierta, tomo chela, su chimbombo quizás, pero en la U y en ocasiones puntuales, con moderación y llego en micro y a acostarme a mi casa.

Me dijo que sí.

pd1 Cashonda en auto (Cashonda se llama mi grupo de amigas por alguna broma adolescente-infantil de por ahí...) Mis amigas, orgullosas de mi.
pd2 Aunque casi casi que llego con un árbol incrustado a la casa, igual todo bien. Ya no le tengo pánico.
pd3 Tengo hora al dentista. Mi tío está en el Hospital, no he querido llamar a mi Lala (abuela) para que me pida hora al endocrinólogo.
pd4 La dieta se vuelve difícil...

Dato: Mi papá no me dijo nada por el aro. En estos casos él si se acuerda que tengo 20 años.

Por Aplaudir en una Micro



Como todos los jueves en la tarde iba camino a mi casa, tomé la micro y había un guitarrista dentro cantando alguna que otra cosa.

Me saqué los audífonos, porque cuando guitarrean me gusta escuchar.

Terminó su primera canción, al parecer, y el cantante de nacionalidad colombiana (lo sé porque lo mencionó más tarde en su discurso de "Gracias señores pasajeros") dice:

- Ahora pueden aplaudir...

El silencio reinaba en la micro, ni los autos que pasaban por fuera se dignaron a hacer un poco de bullicio.

Con humor el tipo se pone a rasguear una canción de Juanes (colombiano). Termina y nuevamente,

- Ahora pueden aplaudir - Lo decía aún con humor.

En cuestión de segundos mis manos fueron las primeras en sonar, pero sólo fueron otro par las que me acompañaron.

Una sonrisa del colmbiano dibujó al mismo tiempo una en mi rostro, y dice:

- Bueno el aplauso es mejor para quienes se atrevieron a aplaudir. ¿No?
Gracias, Gracias.

Durante todo el viaje que quedaba la sonrisa no se me borró.

Sólo por atreverme a hacer una cuestión tan simple y fácil como aplaudir en una micro.

pd1 Mañana es viernes. Mañana sí que sí paso al dentista.
pd2 La hora al endocrinólogo que sea lo soluciono con mi abuela que se consigue los doctores.
pd3 Quiero levantarme a ver a Feña González ganar su partido.
pd4 Si no cumplo que sea las dos primeras soy un asco.

Punto de Partida

Tengo 20 años y como es obvio, mi vida recién comienza, llevo dos décadas viviéndola, pero en estos momentos la estoy empezando a hacer propia.

Soy estudiante de 2do año de Periodismo en la Universidad de Chile, carrera e instituto del que seguramente comentaré en variadas ocasiones.

No es mi primer blog, pero este tiene un significado especial para mí. Será la continuación de aquel que nadie más que un par de personas conoce. ¿Por qué? Hoy digo simplemente que porque sí y se acabó.

Abrir este blog ayudará en gran parte a mi "terapia de choque autoinducida", como he querido llamarle (nada tiene que ver con ningún nombre científico), que trata de poder plantearme metas y cumplirlas a corto plazo, cosas que pueden pasar por tontas e insignificantes, pero yo las necesito.

Ya he cumplido algunas:

- Dar vuelta la página: Significó aceptar parte de mi que no quería demostrarle a nadie, "Las cosas me importan más de lo que les digo a todos que me importan".

- Dejar de destruirme cuando salgo a carretear: Me encantó dejar esto, no dejo de pasarlo bien bajo ningún punto de vista (quizás me aburro antes, es verdad, pero me da lo mismo), con la diferencia que ahora llego a mi casa y me siento orgullosa de mí.

- Cambio de actitud: Era una meta anual, pero creo que la tengo bien asumida, he notado que las personas me ven diferente, más feliz quizás, mas livianita de sangre. Aún falta mucho en todo caso.

- Cambio de look (no podía faltar): Significó volver a los 12 años, tengo chasquilla y corté mi largo pelo (lo extraño, pero era necesario) y para finalizar tengo un brillito en la nariz que me hice hace cuatro días atrás.

Así me veo hoy.

¿Qué es lo que sigue? Bajar unos kilitos, por un tema de comer más saludable, tener más energía y, ¡obvio!, verme aún mejor.

Meta 1: Fin de mes 2 kg menos.
Meta 2: Ir esta semana al dentista. Pedir hora al endocrinólogo.