
El solsito que salió esta semana hace que uno tenga otra onda, unas ganas más potentes de hacer cosas, de conseguir lo que se quiere, más ganas de reír de quedarse conversando, de abrazar y de sentirse útil.
Me puse vestido hoy, inaugurando la temporada de primavera. El calor que hace bajo el sol es impresionante, no pareciera que hace unas semanas llovía torrencialmente.
Con la dieta, voy excelente. Al final me decidí por la droga, porque en los primeros días sufrí mucho, puro quería comer. Ahora no sé que tanto efecto me hace, porque igual me da hambre en la tarde, antes de once y después de once. (En las horas en que antes comía glotonamente). Pero, por ejemplo, hoy acompañé a Lars al McDonald's y nada de nada, o sea, moría por un cuarto de libra pero me mantuve firme y saqué mi paquete de fitness que me sobró en el desayuno.
Tengo pega para hoy y para mañana en la misma casa, la mala suerte es que se me juntaron dos casas el mismo día, y justo la Fran hoy no podría reemplazarme, porque está en el cumpleaños de la "otra" Fran. Pero bueno, cosas que pasan. Llevo 35 mil pesos, y sumando, me di cuenta que necesito demasiada plata, tanto así que encuentro que es exajerado, pero se que valdrá la pena. No quiero pasar mis vacaciones en Santiago pensando en que debería estar tomando sol a orillas del mar.
El otro día, terminé llendo a Teclados con mis amigas, y no he hecho ninguna nueva invitación a NB, es que no sé que onda él. A veces pienso que estoy puro perdiendo el tiempo, que debería enfocarme en otro tipo de actividades (como hacer ejercicio, aunque hago una rutina, a medias, que saqué de una revista). Igual le hago empeño, pero son cosas tan minúsculas que en volá no se da ni cuenta.
Estoy feliz y no quiero que el sol se vuelva a esconder. Me cambia el día saber que puedo contar con ciclos de fotosíntesis al día.
pd. Amo a mi profesor de "El problema de conocimiento". Amo su materia. Amo a su ayudante (que es minísimo)y amo estar con mis amigas.





